Liga Argentina · 07 de Agosto de 2021

· Union

Desde el empate agónico a los cinco minutos de gloria para Unión

El repaso de los minutos decisivos de las Finales, esos instantes cúlmines que le abrieron la puerta al Tatengue al título y el ascenso a la élite.

Un sopapo en la cara, uno de esos golpes que hielan la sangre. Incrédulos y azorados, todos los tripulantes de Unión sintieron como una daga se clavaba en su corazón para destripar las ilusiones. Federico Harina azotó el alma con ese triple fantástico, descomunal, con apenas 0.8 segundos el reloj, que revirtió el tablero 77-75.

El escenario parecía imposible, un tiempo exiguo para encontrar un hombre que lanzara en movimiento. El cuerpo técnico planificó en el tiempo muerto, diseñó una salida de costado de la mente del asistente técnico Giunta, pero que implicaba muchos obstáculos, como que la bola ingresara en el campo aéreo y que un intérprete resolviera en una maniobra cuasi inverosímil. No obstante, Leo Lema desafió la física y recibió un pase perfecto de Andrés Jaime y en un vuelo recibió y tiró, la bola cayó mansa y delicada en las redes. Increíble, las personas en el Etchart rugieron. Empate y apertura del suplementario.

Unión consiguió eludir el abismo en el tiempo regular, de la mano del hombre que los guió en el último cuarto, que se calzó las responsabilidades en el hombro cuando escaseaban las resoluciones fluidas. El nacido en General Pico fue el héroe, en una jugada que será mítica, como una especie de segunda parte de aquel bombazo de mitad de cancha de Memo Rodríguez en 2013 que le permitió al Tatengue forzar un quinto partido contra Barrio Parque, en el que se concretó el ascenso del Torneo Federal a la Liga Argentina.

Claro que todavía restaba recorrer el camino del extra time, donde el albirrojo debía ratificar que esa remontada milagrosa permitiría destrabar la paridad y cantar victoria. Bajo una atmósfera de emoción en estado puro, por el calibre de la historia que edificaron ambos contendientes, la prórroga comenzó con nerviosismo y opciones ofensivas trabadas, repletas de esa carga dramática.

Recién al minuto y medio se movió el tablero con dos libres de Ramiro Henrich, que la rompió toda el viernes con 23 puntos, como a lo largo de la serie e incluso la temporada. En la siguiente posesión del Tatengue, Jaime penetró y asistió justo a Cedric Blossom, que fue con decisión y se apoyó en el tablero para el 77-77.

El Tatengue esquivó la opción del rival y en su ofensiva recibió falta Lema, de Harina, y en la línea el piquense puso al frente 78-77, con 2:30 minutos en el reloj. Mientras el clima adquiría más y más emotividad, en un partidazo que llenó los ojos de todos los espectadores por la transmisión y que se viralizó en el universo de las redes sociales.

Franco Amigo probó de lejos, la bola coqueteó y salió. Otra posibilidad para el Tatengue, que en su avance encontró un bombazo de Jaime, otro de tremendo rendimiento con 17 puntos, que hizo delirar al banco para tomar una renta 81-77, con 1:53 en el electrónico.

Tras el tiempo muerto de De Tomasi, el juego intercambió tiros marrados, hasta que con 53 segundos Henrich, sí siempre Henrich, clavó dos libres y achicó 81-79. Lema no pudo con un lanzamiento forzado y pelota para el Tricolor, el talentoso José Gutiérrez consumió los segundos, pensó y decidió un triple, que no entró. Bollo peleó el rebote, pero Blossom atenazó la naranja. El pase quedó para Maxi Martín, al que le cometieron falta. El capitán mandó el primero adentro, con 2.6 segundos, erró el segundo, Gutiérrez intentó desde el círculo central pero no alcanzó. Chicharra final y delirio, bocinazo conclusivo y el destape de la algarabia contenida para Unión que gritó campeón de la Liga Argentina.

Fotos: Marcelo Endelli / La Liga Contenidos.

 

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