LNB · 13 de Julio de 2021

Quimsa · Quimsa

Quimsa campeón 2015, el dueño de la temporada

Un 15 de julio pero hace seis años, la Fusión se consagraba en la elite del básquet nacional. El recuerdo de un equipo que jugaba solo, equilibrado, con hambre de ganar, con el sello de Silvio y el corazón santiagueño de Aguirre y Deck.

Dominó de punta a punta la Liga Nacional y fue el justo campeón. Quimsa obtuvo su primer título en la temporada 2014/15 luego de vencer a Gimnasia de Comodoro Rivadavia en el sexto duelo. La consagración y los festejos fueron lejos de casa. De visitante y en el sur del país nada ni nadie impidió que la Fusión celebre aquella corona tan merecida.

Quimsa finalizó la temporada con el tercer mejor récord de la historia: 56 victorias y 13 derrotas (81,2%). Tiene el récord también de 17 victorias sucesivas que comparte con Peñarol y Atenas. Claramente estos datos demuestran el equipo sólido y ganador que fue a lo largo de todo el certamen. La llegada de Silvio en el momento ideal de su carrera, la estructura sólida de un club que quería crecer e ir por más y un plantel competitivo y con arraigo y corazón santiagueño. Nada podía salir mal. Campeón indiscutido de principio a final. Camino soñado que lograron culminar con la tan esperada y ansiada Liga Nacional con dos factores claves: la explosión de Gabi Deck y el renacer de Penka Aguirre. 

El armado y la llegada de Silvio Santander

Su entrenador rememora su arribo a la institución: "Cuando surge lo de Quimsa, Gerardo (Montenegro) me entrevista y los dos pensamos lo mismo, queríamos intentarlo, armar un buen equipo y buscar el título que le faltaba al club. El primer gran secreto de ese camino fue reunir un grupo con intereses comunes. Hacer el intento de alcanzar el máximo logro. Lo primero que hicimos fue hacer un relevamiento de los jugadores que estaban en el club. El caso de Seba (Vega), Damián Tintorelli, lo que pasaba con Gabi Deck que ya pedía lugar por peso específico. Empezamos a diagramar la pareja de armadores, yo siempre pienso que los armadores tienen que ser un poco opuestos, lo que uno no hace tiene que hacerlo el otro. Tratar de complementarse. Ya Penka (Aguirre) había sido compañero de Lucas Pérez, que ya había sido jugador mío, después llegó Diego García, queríamos tener jugadores que ya tengan la experiencia de haber ganado, como Robert Battle también. Se sumó Fernández Chávez, un tirador para abrir la cancha. Empezamos con una ficha menos, por eso fue muy valioso todo lo que se transitó desde el inicio, hasta que en febrero pusimos la frutilla que faltaba que fue la ficha de Coco (Mainoldi) que nos daba otro plus, otro valor". 

"Fue muy especial la temporada, porque tuvo el tercer mejor récord histórico de la competencia, fue la mejor defensa y el mejor ataque en un mismo año y además hizo el récord de 20 partidos consecutivos; 17 por La Liga y 3 fueron por el Súper 8, pero lo consiguió. Es un equipo que jugó como se busca jugar hoy: mucho juego de transición, mucho juego espontáneo de los jugadores, no estábamos atados solo a los sistemas", indicó el coach sobre como jugaba su Quimsa. 

Un equipo que jugaba solo

El jugador Sebastián Vega, integrante del plantel campeón, también recuerda aquellos momentos de gloria: "Yo ya estaba en Quimsa, no veníamos de tener un buen año. Me acuerdo que estando en Bs. As. Silvio me llama, nos reunimos y me planteó el proyecto y las ganas que tenía. La verdad que yo tenía las mismas ganas y el mismo desafío de querer lograr algo. Creo que fue una gran decisión. El equipo era muy consistente, tenía hambre de ganar. Funcionaba solo porque creo que no perdimos dos partidos seguidos en toda la temporada. Es muy difícil lograr lo que logró ese equipo. Nos sentíamos cómodos, importantes. Encontramos rápido el equilibrio entre lo que nosotros queríamos y lo que el entrenador quería. Cuando comenzó a funcionar, todos nos potenciamos, todo salía redondo. Fue muy lindo todo lo que se armó". 

"Gabi (Deck) estaba para explotar. Siempre mantuvo un mismo comportamiento, es muy competitivo. Siempre me imaginé que iba a dominar La Liga pero evidentemente sigue con un techo muy alto. Nicolás (Aguirre) encontró en Quimsa su lugar. Él se preparó como nadie en el receso. Se quería comer el mundo, empujaba a todos para adelante. Me saco el sombrero con lo que hizo. Cambió su físico y sus hábitos para siempre. Los dos le dieron al equipo algo muy particular que es el sentido de pertenencia del santiagueño", fueron las palabras de Silvio Santander sobre Deck y Aguirre. 

El Súper 8

El elenco santiagueño se alzó con el título del Súper 8 tras terminar como líder en la primera fase de la Conferencia Norte con récord 16-2. En este torneo venció a Obras en la final. "Fue reafirmar el camino que veníamos haciendo. El equipo iba tomando una identidad. Las prestaciones individuales fueron altas todo el tiempo. También con el título del Súper 8 se le empieza a trasladar una presión al equipo muy temprana", recuerda Silvio. 

"Recuerdo una imagen, que antes de empezar la temporada, Silvio (Santander) había colgado en el vestuario una página del diario que no nos marcaba como candidatos, no nos molestaba que no nos consideren candidatos. Después del Súper 8 empezamos a creer más en el proyecto", rememora Vega. 

Los playoffs y la gran final

Llegarían los Cuartos de Final de la Conferencia Norte donde Quimsa superaría a Sionista. En Semifinales, a Atenas y en la final a San Martín. La gran final del torneo la jugaría ante Gimnasia de Comodoro Rivadavia, campeón de la Conferencia Sur. Los dirigidos por Silvio Santander se llevaron los dos primeros juegos en casa (70 a 54 y 92 a 69). En el tercer encuentro, el Penka con un tiro desde la mitad de la cancha sobre la chicharra logró llevar el encuentro a suplementario en Comodoro, aunque finalmente el triunfo sería para el Verde (76 a 70) que igualaría la serie en el cuarto (81 a 75). En el quinto, Quimsa tomó otra vez ventaja (82 a 70) y ahí sí, lejos de casa, en el sur y en el sexto en Comodoro Rivadavia se consagraría con un 70 a 68. 

"Contra Atenas fue una serie durísima, que nos sacó un carácter muy importante. En la final, el equipo de local estaba muy sólido, se sentía superior a Gimnasia y lo manifestó en los dos primeros juegos y en el tercero fuimos a tiempo extra con un tiro de Penka y se nos escapó por mérito de Gimnasia", sostuvo el entrenador. 

"La serie con Atenas fue bisagra. Hubo un antes y un después. Con Gimnasia hicimos dos grandes primeros juegos en casa, que nos permitió ir con la sensación de que podíamos ganar de visitante, aunque luego no fue así en el tercero y el cuarto. Fue una serie hermosa", indicó Mainoldi.

"Había que jugar como el equipo lo había hecho todo el año. Vimos que Gimnasia se superó en casa y teníamos que prepararnos para el quinto juego, pero volvimos a ganar bien y nos fuimos al sexto donde nos pudimos coronar. Siempre me pareció que teníamos que jugar como lo habíamos hecho siempre. Tengo la imagen de los últimos tiros de Gimnasia en el último partido. Lo que me pasó durante toda la serie era que había que coronarlo y no quería fallar. Por los dirigentes, los jugadores, la gente que nos seguía. Fue todo muy especial", afirmó Silvio Santander. "Había un compromiso total de parte de todos. Fue algo muy especial. La gente lo valoró mucho", finalizó el DT. 

Informe: Prensa AdC Fotos: La Liga Contenidos

TV Oficial

Sponsors Oficiales

Proveedores Oficiales

Transporte Oficial

Soporte Tecnológico